Trofeos argentinos - Ciervo colorado

El Ciervo Colorado
Nombre Científico
: cervus elapthus

El ciervo colorado es una de las especies de ciervos que pueblan los piaces europeos. Este cérvido fue introducido a la Argentina a principios del Siglo XX, más precisamente en el año 1906, por Don Pedro Luro, quien lo llevó a campos de su propiedad en la provincia de La Pampa.

El fin con el cual se lo trajo, fue desde un primer momento, para la actividad cinegética. Fue una de las tantas especies que Pedro Luro intentó establecer en sus campos. De todas éstas, el Ciervo es la más importante del punto de vista cinegético. El tipo de Ciervo que habita nuestros montes es el de Europa oriental, y no el Español, más pequeño, dueño de una cornamenta menos imponente.

A posteriori, con el paso del tiempo, el Ciervo se adaptó con un resultado altamente positivo, y con ello, colonizó toda la provincia y las zonas aledañas. También se lo introdujo en la provincia de Neuquén, y de allí se proyectó al sur del país, donde obtuvo como era de esperar, un hábitat excelente y lo aprovechó en su máxima expresión.

Con respecto a sus costumbres, son Ciervos de costumbres gregarias. Los sexos vagan independientes por el monte sin plantear una cohesión de grupo. Esto sólo se logra en la época de celo, momento en el cual los machos en calidad de ser progenitores, ponen toda su atención en tal objetivo. Esto se produce a principios de febrero, con los primeros fríos del año. A esta señal climatológica, le preceden los bramidos, sonido por el cual el Ciervo demuestra su bravura, llama a los posibles contrincantes y por supuesto a futuras hembras para copular. Es un ronco y profundo sonido que quiebra el silencio del monte.

Cada macho tendrá el harén más poblado que sus fuerzas le permitan mantener. Al cual defenderán contra todo oponente que se interponga. En estas peleas no son normales los desenlaces fatales, generalmente hacen alarde de sus virtudes y cruzan cornadas. Ante la menor demostración de que uno es el vencedor, culmina la pelea y el perdedor se retira en busca de un contrincante más apetecible. El problema se produce en el momento en el cual dos machos adultos, en igualdad de posibilidades se enfrentan. Es realmente una lucha sin cuartel, con demostraciones de fuerza y sangre fría. En tales casos los finales no son tan previsibles y es probable que uno o ambos machos queden seriamente lastimados y hasta heridos de muerte.

En esta época, los machos olvidan su estilo de vida gregario y se tornan territoriales, cuestión que mantendrán sólo en esta etapa del año. Están tan abocados a estos menesteres que pasa a un segundo plano en hecho de la alimentación, razón por la cual consumen gran cantidad de la energía acopiada en el verano, perdiendo un porcentaje del peso considerable.

El sexo opuesto, tiene una estructura social matriarcal, integrados generalmente por hembras entradas en años, con un caudal de experiencia y seguidas por las crías de años anteriores. Generalmente las hembras están en calidad de dar descendencia a los 3 años.

Las hembras intentan sacar el mayor partido de estas situaciones y se aparean con el vencedor. Esto es una conducta que ayuda a que sólo los más aptos den descendencia, manteniendo así la máxima calidad genética posible en la especie.

Los harenes, pueden ir desde las 3 a las 24 de hembras aproximadamente, el número de éstas, está relacionado al macho y sus cualidades como semental, y el poder obtener y mantener su harén.

Luego de la copulación, tras un lapso de 250 días de gestación, nacerán el cervato, raramente tienen dos. Entre septiembre y octubre, comienzan a parir, con todo el verano por delante para poder acopiar fuerzas y vigor en el crecimiento de sus retoños, presente y futuro de la especie.

Los Ciervos machos, en el segundo año de vida ya comienzan a mostrar lo que con el tiempo será su cornamenta. La primera serán sólo dos puntas, a los cuales se los denomina "horqueteros". En circunstancias normales el Ciervo Colorado a partir de los ocho años es poseedor de una cornamenta ya considerable, y en muchos casos pueden llegar a ser trofeos extraordinarios. La expectativa de vida es oscila entre los 16 a 19 años, momento en le cual la cornamenta comienza una irreparable regresión, perdiendo toda su hermosura y vigor.

Una particularidad de los Ciervos, única sólo en ellos, es el cambio de cornamenta y por supuesto,l Ciervo Colorado no escapa a ésto. Este es un punto en discusión constante, y realmente no se explica cual es el sentido de tal proceso fisiológico, que necesita grandes cantidades de testosterona obligándolos a invertir todas las temporadas tal grado de energía.

Todos los años entre septiembre y octubre los machos pierden sus cuernas, desde la base y al poco tiempo comienzan a crecer las nuevas. Las cuales son más grandes y poderosas que las anteriores, exceptuando a los machos que ya están en el período de regresión. Al cual llegan generalmente en los dieciséis años. Ya pasado el pináculo de su adultez, la calidad de sus cuernos es realmente visible.

En el proceso de crecimiento de la cornamenta, nace una especie de felpa que cubre la cornamenta en su totalidad, está irrigada, y por ello tiene sensibilidad. En estos momentos los Ciervos son muy reacios a adentrarse en le monte prefiriendo estar en lugares más abiertos, donde no corran peligro de quebrarse las endebles y delicadas varas. Luego, cuando la cornamenta está "terminada" en su crecimiento, los Ciervos las rasgan contra los arbustos con el fin de quitar los últimos despojos de la felpa. Además esta actitud la realizan, ya que a esta altura del proceso, cuando la cornamenta a llegado a su máximo esplendor, comienzan a sentir un ardor, la cual intentan mitigar raspando sus cuernos contra todo lo que se preste para ello. Aquí la cornamenta ya no está más irrigada y culminó su proceso de solidificación.


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