Trofeos argentinos - Muflón

El Muflón
Nombre Científico:
ovis orientalis misimon

Este carnero tiene por hábitat original los bosques mediterráneos de montaña, en las islas de Córcega y Cerdeña.

Es un animal con un gran poder de adaptación, y por ésto con la ayuda del hombre, ha poblado muchas regiones del mundo. Hoy es un animal común en Europa, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Chile y por supuesto en la Argentina.

En nuestro país, en algunos casos no se mantiene a especie pura, ya que está en calidad de aparearse con otro tipo de carneros, que no sean Muflones y ésto puede llegar a desvirtuar la carga genética totalmente. Existen lugares en que las cornamentas no guardan las proporciones y formatos típicos de éstos, o los colores en su pelaje difieren con el ovis orientalis misimon.

El éxito de la aclimatación del Muflón en tierras tan dispares y lejanas da una idea de esta particularidad en la especie. En Europa vive en latitudes que oscilan entre los 200 y los 4000 metros. Mientras se lo considera eminente ramoneador en algunos parajes, en otros está catalogado como rumiante herbívoro.

Es un carnero que llega a pesar unos 50 Kg en los machos y las hembras aproximadamente 30 Kg, la altura a la cruz es de 70 cm. Sus extremidades, aparentemente muy delgadas para el peso de su cuerpo, hacen de él un gran corredor, que se destaca además en los grandes saltos.

Vive en rebaños sin un número determinado de integrantes. En invierno, los machos muestran un pelaje más tupido y poblado que en las épocas estivales, con una marcada mancha blanca en los costados, a medio cuerpo. La cual, se hace más grande con el macho entrado en años.

Gemelamente las hembras carecen de cuernos, pero en el caso de tenerlos, nunca llegan a las proporciones que adquieren los machos.

Alrededor de los 20 meses los Muflones entran en su primer celo. La gestación de los mismos ocupa aproximadamente 5 meses, luego de lo cual dan a luz una cría, excepcionalmente dos.

El sentido más desarrollado en este carnero es el de la vista, acostumbrado a vigilar grandes extensiones en lugares despejados con largas distancias.


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